El coche autónomo impulsa la evolución del diseño interior de los vehículos

by Deb Miller Landau
iQ Managing Editor

En la carrera hacia el coche autónomo, expertos de BMW, de la Universidad Carnegie Mellon y de Intel examinan como los vehículos no tripulados están impulsando la innovación en el diseño interior de los coches y contribuyendo a generar una economía de pasajeros por valor de 7 billones de dólares.

En un futuro no muy lejano, los coches serán autónomos, vehículos plenamente funcionales que se conducirán sin conductor. Esto transformará de manera radical la forma en que la gente va del punto A al punto B, impulsando una “economía de pasajeros” potenciada por una serie de comodidades aún no vistas en los coches de gama lujosa actuales. ¿Cómo serán los coches del futuro cuando no haga falta que haya nadie en el asiento del conductor?

La incipiente revolución de los coches autónomos está llevando a los investigadores a redibujar el interior de los coches para que se asemejen más a salas de estar, oficinas o cabinas para dormir.

“Queremos a nuestros coches porque son posesiones emocionales”, comenta Hans-Joachim Faulstroh, Jefe de Diseño Interior, HMI y Experiencia de Usuario del Equipo Investigador de BMW en Múnich, Alemania. Faulstroh y su equipo estudian la interfaz humano-máquina (HMI por sus siglas en inglés), y examinan la relación que las personas tienen con su coche.

“Tenemos una estrecha relación con nuestros coches”, dice Faulstroh. “Cuidamos de ellos y ellos cuidan de nosotros”.

El prototipo BMW i Inside Future sculpture nos muestra un ejemplo de cómo pueden ser los coches del futuro. Libros colocados en estanterías o asientos delanteros que se giran por completo y tienen sistema de audio propio; la persona en el asiento delantero puede estar escuchando Beethoven, mientras en el asiento de atrás oyen Black Sabbath.

Los mandos del coche, incluidos la temperatura, la música o las llamadas entrantes, se gestionan a través del sistema BMW HoloActive Touch, un holograma flotante al que se puede acceder desde cualquier parte del vehículo.

“El sistema BMW HoloActive Touch es como un interruptor del futuro”, asegura Faulstroh.

Según explica, cuando entra una llamada el “conductor” ve la imagen de la cara de quien llama flotando en el aire.

Dentro de las oficinas centrales de BMW
Oficinas centrales de BMW en Múnich, Alemania.

“A diferencia de la actualidad, no se encuentra en la cabina. Está más bien flotando libremente, por lo que puedes acceder a él aunque no estés mirando hacia delante”.

Según comenta Faulstroh, los BMW del futuro ofrecerán diferentes modos. Los conductores podrán poner el coche del futuro en “modo calma”, en el cual pueden optar por echarse una siesta durante un tramo largo y aburrido de carretera. Sin embargo, cuando el conductor desee volver a tomar el control y disfrutar de la conducción en un tramo de curvas a través de un bosque, puede elegir el “modo control” que le devuelve a los mandos de la conducción.

“El interior del coche del futuro es tu espacio habitable”, asegura Faulstroh. “Abre una enorme cantidad de posibilidades”.

¿Cuánto queda?

La tecnología de los vehículos autónomos puede que sea nueva, pero el sueño de los coches autopilotados existe desde hace tiempo, comenta el Dr. Stan Caldwell, profesor asociado de la Universidad Carnegie Mellon (CMU) y Director Ejecutivo del Traffic21 Institute de dicha universidad, que se dedica a desarrollar métodos de transporte inteligentes.

Hans-Joachim Faulstroh de BMW
Hans-Joachim Faulstroh opina que el interior de los coches autónomos evolucionará hasta convertirse en un espacio habitable moderno.

“Fue en la feria mundial de 1939 cuando General Motors presentó su idea de primer vehículo autónomo”, comenta Caldwell La idea original de General Motors para coches no tripulados era que circulasen por calles con cintas electromagnéticas, como los trenes con los raíles.

“No paso mucho tiempo hasta que empezamos a pensar, ‘¿no sería genial si no tuviéramos que controlarlos?’”.

Según Caldwell, el gran impulso comercial a los vehículos autónomos llegó en 2009 cuando Google contrató a antiguos alumnos del DARPA Grand Challenge para desarrollar el primer coche no tripulado y que estuviera disponible para el público en 2020. Su flota de coches no tripulados Waymo ha recorrido un total de 5 millones de kilómetros por vías públicas.

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“Creo que un día miraremos atrás y diremos ‘¿Cuándo dejamos de conducir?’, y no lo sabremos a ciencia cierta”, asegura Caldwell. “Sucederá de forma gradual según la tecnología se vuelva más barata y sea aceptada por todos”.

Así es como sucedió con los teléfonos móviles, los ordenadores o los coches tradicionales. La gente no se deshizo de inmediato de sus máquinas de escribir, sus teléfonos fijos o sus carros de caballos, sino que fueron utilizando gradualmente los nuevos adelantos hasta que un día fue difícil de imaginar el mundo sin ellos.

Diseño interior de un BMW
BMW está analizando la relación personal que tenemos con nuestros coches.

Estableciendo confianza y potenciando la economía de pasajeros

Un estudio llevado a cabo por la Consumer Technology Association (CTA) ha revelado que el 70 % de los encuestados muestra interés por probar un coche autónomo, y un 62 % cambiaría su vehículo actual por uno no tripulado.

Sin embargo, otro estudio llevado a cabo por la fundación AAA revela que el 78 % de los estadounidenses tienen miedo a montarse en un coche autónomo.

Al final, todo se resume en la confianza, según Jack Weast, Arquitecto Jefe de Sistemas del Grupo de Conducción Autónoma de Intel. La visión de la conducción autónoma de Intel está creando un ecosistema integral, desde el entretenimiento y los sistemas de sensores hasta la conectividad en red y la gestión del big data.

“Quizás podamos fabricar el coche perfecto desde un punto de vista tecnológico, un vehículo que pudiera conducir a la perfección y mantenerte seguro en todo momento”, afirma Weast. “Pero si no sentimos la seguridad desde el punto de vista psicológico, no vamos a utilizar este servicio de vehículos ni comprar uno de estos coches”.

Weast cree que con la llegada del coche autónomo, las personas se centrarán más en el aspecto del coche por dentro y en como se sienten en él. Todo lo relacionado con el diseño interior y el sistema de software se volverá muy importante.

Jack Weast de Intel
Desde Intel, Jack Weast investiga cómo el interior del vehículo puede mejorar la confianza de los pasajeros en el coche autónomo.

“Hoy en día, si no te gusta el aspecto de un coche por fuera, probablemente ni siquiera lo vas a mirar por dentro”; asegura Weast. “Pero eso puede cambiar radicalmente cuando el interior de un vehículo se convierta en un espacio habitable o de trabajo”.

Un estudio reciente de Intel, realizado conjuntamente con la compañía Strategy Analytics, explora el potencial económico aún por descubrir que surgirá los actuales conductores pasen a convertirse en pasajeros. El estudio prevé que la “economía de pasajeros” usurpará el espacio de la “economía colaborativa” y experimentará un crecimiento económico brutal, pasando de 800 mil millones de dólares en 2035 a 7 billones en 2050.

Desde BMW, Faulstroh asegura que el compromiso con la “maquina de conducción definitiva” no ha flaqueado. Más bien, se está personalizando más si cabe.

“En última instancia, tú eres el conductor del BMW”, comenta. “Nosotros solo intentamos ayudarte a obtener lo mejor de ambos mundos”.

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