El experimento de los humanos ‘aumentados’ podría llevarse a cabo en Francia

Con un chip NFC implantado en tu mano, ya no necesitarás una llave para abrir la puerta de tu casa o arrancar tu coche. ¡Hoy mismo podrás dejar todas tus tarjetas de fidelidad en casa y mañana podrás liberarte incluso de más líos! ¿Te gustaría probarlo?

 

Podrás entrar en casa con tan solo acercar tu mano a la puerta para abrirla y también podrás ir al gimnasio sin tu carnet de socio, sacar libros de la biblioteca sin entregar nada y olvidarte de las tarjetas de fidelidad. Esta es la vida cotidiana actual de Hannes Sjoblad, Director de Innovación de un centro impulsor de innovaciones de Estocolmo y embajador del “transhumanismo”, que transforma la condición humana mediante la tecnología.

Algunos pioneros ya están preparados para la experiencia humana aumentada. Hannes ha llevado un chip NFC implantado en su mano durante dos años. La cicatriz ha desaparecido por completo y ni siquiera sabrías que este sueco de 40 años se había sometido a un implante. Esto permitió a Hannes deshacerse de la mayoría de las tarjetas que abarrotaban su cartera.

Su objetivo no es hablar de tecnología, ¡sino vivirla! “El chip me permite presentar mi tarjeta de visita fácilmente y también sustituye las llaves de mi coche, mi credencial para entrar en la oficina o incluso mi carné de miembro del gimnasio”, explica. “Pero esto es solo el principio. En los próximos cinco años, estoy seguro de que las cosas habrán evolucionado mucho y las grandes organizaciones incluirán chips en sus innovaciones. Creo que la gente podrá utilizar estos chips para coger el metro, ir de compras o archivar su historial médico”.

El experimento de un geek

Aquí cerca hay una mujer a la que le acaban de implantar un chip. Dirige una startup que produce chips para mascotas y quería experimentar en su propia piel lo que sienten cuando les implantan los chips. Con su smartphone, Hannes intenta configurar el chip pero está teniendo dificultades para configurarlo, al parecer se trata de un problema con el ángulo y la distancia. Lejos de ser una geek, la mujer parece un poco perdida cuando Hannes explica cómo sacar el máximo partido de su chip. Sin embargo, este no es el caso del joven desarrollador que está junto a ella, un auténtico manitas confeso. Ya está pensando en los programas que podrá instalar en su chip. Si tienes algunos conocimientos de programación, podrás instalar el software que quieras en tu chip.

Tranquilizador… ¿o no?

No obstante, todo parece un poco rudimentario. El encargado de llevar a cabo esta “operación” casi indolora, según afirman los que acudieron a la “fiesta del implante”, fue un artista del tatuaje y el piercing de París que exhibe su arte en el evento Futur en Seine (aunque también trabaja en otras regiones de Francia). De media, un implante cuesta entre 80 y 200 euros. Si los participantes del experimento deciden que ya no quieren llevar el chip, tendrán que acudir a un médico para su extracción. Tampoco sabemos si este cuerpo extraño emisor de ondas tiene efectos nocivos para la salud a largo plazo. Los chips también almacenan mucha información personal y la seguridad de esos datos es una preocupación, a pesar de la tranquilidad que proyecta Hannes cuando explica que para poder acceder a los datos hay que estar realmente muy cerca del chip.

¿Cuántas personas aumentadas habrá en el mundo? Es difícil saberlo… Aunque alguna gente cree que solo serán unos cientos, Hannes Sjoblad es mucho más optimista y calcula que serán unas 2.000 personas las que pertenecerán a la comunidad que lidera.

Nathalie Bloch Sitbon

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