El acceso lo es todo

Intel Edison y el auge del nuevo creador de música

Un cambio importante ha tenido lugar en el campo de la creación de música. Hasta hace unos diez años el software era el rey, pero ahora las microcontroladoras y los procesadores parecen ser la mejor opción para aficionados que crean sistemas de automatización en casa como pasatiempo y también para creadores de música profesionales que inventan nuevas soluciones ingeniosas para su trabajo.

En el campo de la música y el sonido, el software dominó los noventa, desde programas de audio de pago como Cubase hasta aspirantes de código abierto como Rosegarden. El problema fue que normalmente el software era demasiado complicado y muchos usuarios no comprendían la complejidad de algunos programas.

Esto resultó ser un problema para muchos músicos profesionales que no solían estar familiarizados con el lado técnico de los aparatos y no sabían cómo utilizar un ecualizador o los efectos de sonido. Por un lado, el software posibilitó trabajar independientemente sin un estudio de grabación, lo que cambió completamente el modo en el que se producía música.

Sin embargo, por otro lado, una gran parte de la música que se producía sonaba muy parecida porque el software disponible no se había diseñado para el usuario y los músicos con frecuencia confiaban plenamente en programas genéricos preestablecidos.

La era del hardware pequeño/grande

En los últimos años, las necesidades de los profesionales del sonido han cambiado. Ahora están intentando “ensuciarse las manos” creando sus propios instrumentos electrónicos. El uso de placas de desarrollo compatibles con Arduino y basadas en la arquitectura Intel, como la Intel Galileo e incluso la reciente Intel Edison, junto con la nueva familia de mini ordenadores NUC, realmente es solo el principio de una era completamente nueva.

Estos productos ofrecen lo último en libertad creativa. El futuro de los músicos profesionales, que en los últimos años han aprendido a utilizar los ordenadores para grabar los instrumentos, reside en este nuevo hardware.

Hemos entrado a la era del bricolaje o del creador, donde es posible crear, inventar y probar lo que te apetezca. Además, ahora todo esto es posible con un desembolso extraordinariamente bajo. Una placa Intel Edison o Intel Galileo cuesta entre 55 y 90 euros, mientras que la Intel NUC, un mini ordenador completo con toda la gama de características puede pillarse por menos de 340 euros.

Libertad a un módico precio

Se te perdonaría por pensar que estos desarrollos solo le interesan a un pequeño sector de entendidos y profesionales, y esto es verdad en parte. Pero como ya he mencionado, esto es solo el principio; el potencial de esta tecnología es tan vasto que no podríamos comprender del todo para qué se utilizará en el futuro.

Pero una cosa es segura. La colaboración entre profesionales de distintos campos (como ingenieros y músicos) es crucial. Simplemente echa un vistazo al número de tutoriales que hay para Intel Edison, especialmente sobre sonido y música. A menudo, los trabajos que se producen son sencillos, pero sirven de inspiración y como una base útil sobre la que crear.

Reproducir la banda sonora de Super Mario Bros en una Intel Edison o utilizarla con una tarjeta de sonido y un teclado MIDI y cambiar los SoundFonts, son puntos de partida perfectos. Por ejemplo, podríamos crear una banda sonora original para reproducirla en el SoC Intel Quark y quizás utilizar un sensor para manejar el comando de juego.

El futuro de la música se centra en la invención de nuevos instrumentos, un arte en constante cambio inspirado por la tradición. Es un arte que nace de nuestra necesidad primitiva por desarrollar nuevos sonidos y provocar nuevas interacciones físicas, interacciones que son típicas de un instrumento musical que se apoya contra el cuerpo y que se siente como una extensión de uno mismo. El mecanismo que utilizamos simplemente se convertirá en una extensión de nuestro pensamiento creativo; nuestros brazos, pies, dedo corazón.

En algunos aspectos, estos nuevos desarrollos se basan en un concepto parecido a la música electrónica inicial, remontándonos al inicio del siglo XX. Instrumentos como el Theremín o las Ondas Martenot, se reinventaron en un contexto contemporáneo gracias a estas “pequeñas cajas” que llenamos como queremos. Descubre cómo Thud Rumble está reinventando el tocadiscos con Intel Edison en el vídeo siguiente.

El camino que viene está aún por descubrirse

El camino comienza aquí, desde los últimos años, creando y compartiendo, para que nuestras ideas puedan crecer, evolucionar y transformarse en las manos o pensamientos de alguien más.

En los últimos años, he acuñado la expresión “electrónica primitiva” para definir mis instrumentos musicales nuevos. Estoy convencido de que el modo de proceder que debemos seguir es muy parecido al enfoque adoptado por los pioneros de la electrónica; la única diferencia es que con los medios actuales todo es mucho más intuitivo.

Es casi como si la historia completa de la música electrónica pudiera empezar de nuevo, evolucionando en muchas direcciones fuera de la investigación académica, los talleres y el mercado que impulsa el desarrollo de un determinado producto. La música electrónica empieza en una pequeña caja y se desarrolla dentro de las cuatro paredes de nuestra casa, en nuestro propio laboratorio. Consigue que varias personas hablen de ello y evoca curiosidad, incluso entre los tradicionalistas.

Todo lo que necesitamos es una célula fotoeléctrica y dos líneas de código. Tan solo eso se necesita para renovar y transformar el modo en el que producimos material nuevo de música y nuevos instrumentos electrónicos. Preparaos: ¡Esto es solo el principio! — Antonio Mainenti

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