Los drones responden a la llamada del deber de los bomberos de Silicon Valley

by Ken Kaplan
Writer

El parque de bomberos de Menlo Park en Silicon Valley, California, ha convertido a los drones en una herramienta esencial para sus equipos de primera intervención.

Imaginen una sirena sonando y un camión rojo tripulado por un equipo de primera intervención saliendo de la estación por una alarma de incendio tipo dos. El jefe de batallón da la orden de soltar un dron estacionado cerca del incidente mientras el camión zigzaguea a través del denso tráfico.

El capitán, sentado en el asiento del copiloto recibe del dron un vídeo en tiempo real desde encima del infierno mientras teclea en su dispositivo móvil. Imágenes de gran calidad, incluyendo mapas de calor en 3D, le ayudan a identificar el origen del fuego, los puntos de mayor riesgo y los materiales peligrosos.

Al llegar al lugar, el capitán le muestra la información al comandante, quien al momento grita las indicaciones logísticas a su sección para rescatar a las víctimas y contener el fuego del modo más rápido y seguro posible.

Este escenario futurista podría convertirse en el protocolo de actuación de las estaciones de bomberos de todo el país cuando el parque de bomberos de Menlo Park lleve a cabo su idea. Ya han mostrado cómo los drones aportan conocimiento de la situación en un incendio en East Palo Alto, en un incendio en un bosque del Parque nacional de Yosemite, en una búsqueda de unas personas que iban en kayak desaparecidas en la bahía de San Francisco y en una inundación que amenazaba con bloquear la concurrida Carretera 101.

mapa de calor en 3D
Los drones generan mapas de calor en 3D que ayudan a los bomberos a identificar los puntos de mayor riesgo del lugar.

“Los drones tienen la capacidad de conseguir que seamos más listos, más rápidos y más eficientes en nuestro trabajo”, comenta Chris Dennebaum, coordinador del programa de vehículos aéreos no tripulados (VANT) y capitán del parque de bomberos de Menlo Park, situado en la zona norte de Silicon Valley, California.

Dennebaum le otorga el mérito al jefe de división ya retirado Frank Fraone, al jefe de batallón Tom Calvert y al jefe de bomberos Harold Schapelhouman por conseguir que el programa despegara en octubre de 2014. Desde entonces, el parque de bomberos de Menlo ha realizado pruebas de campo con varios drones y ahora puede desplegar un dron en cada uno de sus tres turnos.

Dice que estas máquinas aún no pueden salvar vidas, pero la información que obtienen y trasmiten ayuda a los comandantes a planificar la táctica y a adaptarse a situaciones cambiantes.

“Podemos tomar mejores decisiones y más rápido basándonos en la información obtenida de los drones”, comenta Dennebaum.

El parque de bomberos de Menlo Park quiere liderar la forma en la que la tecnología de los drones se adapta en EEUU. Primero tienen que probar y documentar procedimientos operativos y de seguridad. Han realizado simposios y pruebas de campo junto con otros distritos de bomberos, al tiempo que examinan la normativa de la Administración Federal de Aviación (FAA por sus siglas en inglés) y colaboran con expertos en la materia, incluidos la NASA e Intel.

“Cada vez se ven más cosas diferentes, como a gente pilotando drones manualmente”, dice Dennebaum, quien gestiona el laboratorio de VANT del parque de bomberos, donde trabaja con cerca de una docena de drones diferentes con el mismo cuidado que si fueran los camiones de bomberos o cualquier otro equipamiento.

Su equipo tiene grandes ideas, como desplegar una red de drones estacionados por todo el distrito. Cada dron podría “auto despegar” rápidamente y responder a cualquier emergencia cercana.

“Contemplamos un futuro en el que cuando recibamos una llamada, no una médica pero sí una de un accidente de tráfico, un fuego o un incidente con alguna mercancía peligrosa, el estacionamiento se abrirá y saldrán los drones sin interacción humana y se dirigirán al lugar indicado por el GPS, desde donde comenzarán a enviarnos información en tiempo real sobre el incidente”.

Un ecosistema de drones estacionados podría contar de forma automática con drones recargados para sustituir a los activos que se estén quedando sin batería, declara Dennebaum.

Según comenta, desplegar drones sobre el terreno puede generar una gran eficiencia, y así ayudar a los parques de bomberos a elevar o reducir el grado de respuesta en función de la información que puedan recabar respecto a la seguridad general de las personas.

“Los drones son una herramienta genial para conocer la situación, pero hacia dónde va esta tecnología y cómo conformemos lo que significará en un futuro para el servicio contra incendios es lo que de verdad nos motiva”.

El parque de bomberos quiere utilizar los drones para trasmitir de manera fiable datos de un sensor e información de seguimiento en tiempo real sobre cada bombero que esté trabajando en un incidente. Incluso quieren soltar un dron desde un vehículo en movimiento cuando sea necesario, para después hacerlo aterrizar de nuevo en ese mismo vehículo o en otro en movimiento.

Según Dennebaum, algún día los drones podrán llevar desfibriladores, chalecos salvavidas o medicinas durante una emergencia.

Probar, aprender y codificar

Este verano, el equipo de VANT del parque de bomberos de Menlo comenzó a probar un nuevo dron a escala comercial, el sistema Intel Falcon 8+.

“Se ha diseñado para cualquier operación que requiera de solidez, estabilidad y seguridad”, ha señalado Ketan Bhat, Director de la Oficina del Programa de Drones de Intel.

Propulsado por ocho motores y hélices, el dron comercial de color amarillo y negro con forma de V transporta una cámara de 36 megapíxeles para vigilancia y mapeado o una cámara de infrarrojos para inspecciones. Además, integra un sistema redundante que permite que siga funcionando incluso si se paran uno o dos de sus motores.

Bhat ha dicho que el Falcon 8+ puede volar en circunstancias adversas tales como fuerte viento, mucho polvo o temperaturas altas o bajas. Puede incluso sobrevolar cerca de una torre de telecomunicaciones o de cables eléctricos sin que se produzcan interferencias magnéticas o de radiofrecuencia ni en la brújula ni en ninguno de los otros sensores que lleva integrados.

“El dron cuenta con sensores que permiten avisar de la situación en la que se encuentra, si por ejemplo los motores se están calentando o la temperatura del controlador de vídeo es elevada y afecta a la calidad de la imagen, se insta al operador a que vuelva al punto de aterrizaje”, asegura Bhat.

Los sensores calibrados le permiten despegar y aterrizar sobre objetos en movimiento. El diseño en forma de V asegura la obtención de datos sin problema de obstáculos, así como permite que la cámara capture una imagen de más de 180º desde encima o debajo de un puente o algo similar.

Son capacidades añadidas que desde el parque de bomberos de Menlo Park declaran estar deseando utilizar.

“La resistencia contra las inclemencias atmosféricas es importante”, ha señalado Dennebaum. “El Falcon 8+ tiene una sólida conexión de datos, lo cual es importante para trasmitir imágenes y vídeos. [With other drones], hemos presenciado muchos problemas derivados de pérdidas de conexión y trasmisión de datos o señales de vídeo de baja calidad”.

Ecosistema de datos para drones

Incluso antes de estar trabajando con Intel, Dennebaum ya había empezado a plantearse cómo impulsar lo que un dron puede hacer y combinarlo con la informática.

bombero pilotando un dron
Un bombero pilota un dron a través de un campo de pruebas.

“Qué hacer con esa información es lo que me intriga”, ha señalado.

Dennembaum ha dicho que algún día le gustaría ayudar a su equipo a construir un ecosistema que aglutine diferentes datos, uno que pueda reunir diferentes señales de información en una sola pantalla. Esta información provendría de un dron o de una flota entera y de otras fuentes como el GPS, mapas y otra información pública de seguridad.

“Necesitamos poder rastrear de un modo más eficiente a la gente que se encuentra dentro de los edificios o en el lugar de un incendio. Y el dron puede convertirse en una pieza fundamental para ello”.

Según ha declarado, a través de la telemetría de los aparatos de respiración se puede saber la localización, la cantidad de aire que queda y la temperatura corporal, información que puede recoger un dron a modo de centro de datos y que, a su vez, se envía al comandante.

“Este tipo de innovación cambiaría completamente el modo de actuar contra los incendios”, ha declarado. “Contar con drones con cámaras térmicas que hagan guardia sobre nuestra población nos aportaría otro nivel más de seguridad”.

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