Moda

Moda adaptativa: Ropa con inteligencia y personalidad

“Siempre he pensado que en Intel solo trabajaban ingenieros y programadores”, explica Snezhana Paderina, “pero resulta que tienen como empleados a todo tipo de especialistas, desde químicos y físicos hasta antropólogos y lingüistas”.

Al mismo tiempo, a Snezhana le resulta difícil dar una respuesta definitiva sobre si es ingeniera o diseñadora de moda. Dado que le han interesado los ordenadores desde que era niña, desde la literatura ciberpunk hasta el videojuego Mass Effect, tras graduarse en el instituto se matriculó en la Universidad ITMO. En su primer año se compró una máquina de coser eléctrica. “Necesitaba coser un traje gótico”, admite con cierto desazón. “En las tiendas no se vendía nada parecido, así que tuve que confeccionarlo yo misma; era un abrigo de piel sintética azul…”.

Escuela de diseño Parsons: Más libertad, más diseños

Muy pronto Snezhana se dio cuenta de que la ropa no solo era una afición fortuita. Siguió cosiendo y de su afición surgió una vocación, y comenzó a lograr verdaderos progresos en esta nueva profesión. Creó su marca “Make Ya’ Show” y abrió su propia tienda en el Centro Comercial Passazh de San Petersburgo. En un momento determinado, Snezhana consideró que sus habilidades como autodidacta no eran suficientes y que necesitaba formación profesional. Intentó estudiar en Rusia pero no le gustó: “Nuestro sistema educativo es demasiado formal, te enseñan costura y estructura, pero no te enseñan a crear tus propios diseños; tienes que utilizar modelos y seguir las normas. Creo que has captado la idea. Necesitaba más libertad para mi creatividad”.

Snezhana también comenzó a utilizar la tecnología de impresión en 3D en sus diseños y fue una pionera en ese campo en Rusia.

Apareció en distintos canales televisivos europeos y, posteriormente, en la televisión rusa… Snezhana cree que la publicidad le ayudó a entrar en la famosa Escuela de Diseño Parsons de Nueva York: “Les envié mi colección de trabajos pero durante un tiempo no obtuve respuesta; luego envié algunos artículos y vídeos sobre mí y en cuatro días recibí una respuesta”.

Snezhana estuvo estudiando en Parsons durante tres años. Es una de las escuelas de diseño más famosas del mundo y lleva impartiendo clases a estudiantes de todo el mundo durante más de un siglo. Pero por encima de todo, a Snezhana le encantan sus profesores. “Sabes que no son académicos que han perdido el contacto con la realidad. Todos los que enseñan en esta escuela lo hacen a tiempo parcial; el resto del tiempo están ocupados con sus trabajos y proyectos”. Por ejemplo, una escritora de Vogue enseñó ilustración de moda a Snezhana y su profesora de diseño trabaja para marcas como Zac Posen y Óscar de la Renta.

ParsonsBig_retouch (1)

Intel y la moda

Intel eligió a Parsons para un taller experimental conjunto cuya primera edición tuvo lugar el año pasado y en la que participó Snezhana. Más que un taller fue un curso de formación a escala completa. Los estudiantes se dividieron en grupos para garantizar la interactuación entre personas con diferentes talentos y conocimientos. “Nos dividimos en grupos de siete personas”, explica Snezhana, “y cada persona tenía una habilidad única, como en las películas de superhéroes. Pero todos trabajábamos en una misma tarea”.

Los especialistas de Intel encomendaron a los estudiantes la siguiente tarea: tenían seis meses para crear prendas de alta tecnología con el chip Intel® Curie™. El producto final tenía que ser una pieza real de ropa que se pudiera llevar puesta.

La idea original vino de un chico que tenía grandes conocimientos sobre peces”, afirma Snezhana. “Su idea se basaba en la capacidad que tiene la sepia para adaptar la coloración y el patrón de su piel al entorno. La idea consistía en crear un vestido de tela que pudiera cambiar de colores dependiendo de los datos que obtiene del cuerpo de la persona que lo lleva puesto.

Cuttlefish,_Great_Barrier_Reef,_Cairns,_Australia

Intel® Curie™ es perfecto para este tipo de tareas. Al llevar integrada una tecnología de reconocimiento de patrones, casi inteligencia artificial, tiene capacidad para aprender por sí solo. “Por ejemplo, el chip puede aprender que a una determinada hora del día, tu frecuencia cardíaca se acelera”, explica Snezhana. “Como probablemente esta aceleración se produce porque haces deporte a esa hora, este chip puede solicitar al vestido que reaccione de un modo determinado”. Becca McCharen ya está desarrollando algo parecido. Por cierto, su famoso Adrenaline Dress también utiliza el chip Intel® Curie™.

anónimo

La ropa del futuro hoy en día

Incluso aunque tuvieron que abandonar la idea del tejido que cambia de color por falta de tiempo, Snezhana y sus compañeros lograron llevar a cabo otros dos proyectos. El primero era una chaqueta que podía cambiar de talla dependiendo de la situación. Por ejemplo, podía reconocer su ubicación y estrecharse o agrandarse dependiendo de si la persona entra en un bar o va a una reunión de negocios. El segundo proyecto era una falda cuya hendidura sube o baja dependiendo de cómo camina la persona que la lleva puesta: cuanto más se muevan las caderas de la persona, más alta se colocará la hendidura.

Otros dos grupos que trabajaron con el grupo de Snezhana de forma simultánea también llevaron a la práctica sus propias ideas originales. Una de las ideas era una chaqueta con pantallas integradas que utilizaba tinta electrónica para transmitir información privada (mensajes personales, recordatorios, etc.) e información pública (desde los pronósticos meteorológicos hasta las posiciones de los planetas). La idea del otro grupo era un masajista “inteligente” que se puede coser en cualquier prenda a la altura de la columna vertebral; cuando el dispositivo detecta que el usuario está nervioso, comienza a masajearle ligeramente la columna.

“Cada dos semanas, un nuevo grupo de especialistas llega de Intel para hablarnos de sus trabajos, les mostramos nuestras ideas y nos ofrecen sus valiosos comentarios, tanto a modo de crítica como de consejo”, nos comenta Snezhana.
“Cada dos semanas, un nuevo grupo de especialistas llega de Intel para hablarnos de sus trabajos, les mostramos nuestras ideas y nos ofrecen sus valiosos comentarios, tanto a modo de crítica como de consejo”, nos comenta Snezhana.

14489595_965594936902947_311155030_o
Equipo de Snezhana

Todos los artículos creados por los estudiantes de Parsons durante el taller de Intel se expondrán en la galería South Street Seaport y en la conferencia NYC Media Lab para representantes de las principales universidades y empresas. Snezhana subraya que tan importante fue crear prendas de alta tecnología como comercializarlas lo más rápidamente posible. “Este año me inscribí en distintas clases para empresas. Más adelante, me gustaría crear mi propia marca”.

Conceptos y previsiones

Snezhana también trabaja en un proyecto más conceptual. La idea principal es elaborar un collar “inteligente” que almacene la información privada de la persona que lo lleva. “En un primer momento pensé en utilizar el collar como lugar de almacenamiento de contraseñas a las que se podría acceder mediante la identificación de la huella dactilar”, explica Snezhana. “Pero luego observé que cada persona tiene una definición diferente de lo que es información privada”. Como resultado, la idea original se convirtió en un proyecto artístico a escala completa dedicado a ideas relacionadas con la privacidad de la información. Al igual que las creaciones del taller, el collar irá equipado con un chip Intel® Curie™ y formará parte de un proyecto artístico que Snezhana tiene previsto presentar en una galería de Nueva York.

14923939_994998673962573_1970159204_o
Representación del concepto de collar inteligente

En lo que respecta al futuro lejano, Snezhana rebosa optimismo. Está segura de que la ropa “inteligente” llegará al mercado en los próximos años. En Nueva York ya hay una tienda que utiliza una impresora en 3D para producir zapatos y suelas basados en escaneos de las piernas de los clientes. Y esto es solo el principio. Las tecnologías ya existen, lo que falta es conseguir que formen parte de las vidas cotidianas de los consumidores. Con un poco más de tiempo, la moda “inteligente” y la impresión en 3D se convertirán en algo habitual de las compras diarias.

“En tan solo unos años más, entrarás en una tienda y verás las estanterías repletas de artículos idénticos que podrás modificar y personalizar en función de tus necesidades; por ejemplo, dos blusas idénticas no se parecerán en nada tan solo unas semanas después de comprarlas”, prevé Snezhana.

Compartir este artículo

Temas relacionados

Moda

Leer el siguiente artículo

Read Full Story