Arte y música

Movimiento de creadores: La nueva revolución industrial impulsada por nosotros mismos

Kurt De Buck Writer

Fred Hauser se trasladó de Suiza a Estados Unidos en 1926. Eran tiempos difíciles en Europa y decidió cruzar el charco en busca de fortuna. En Los Ángeles encontró empleo como asistente técnico en películas de la MGM. Aunque este era su empleo “oficial”, Fred también trabajaba por las noches en su taller perfeccionando sus propios inventos.

Con tan solo 20 años, diseñó y patentó un sistema de aspersores para jardín. Para su invento necesitó contar con materiales de buena calidad, habilidades, conocimientos y una enorme cantidad de tiempo y dinero.

Una nueva revolución industrial está llegando de la mano de la gente corriente

Medio siglo más tarde, su nieto empezó a hacerle visitas al taller. Mientras trabajaban juntos, el chico observaba las habilidosas manos de su abuelo y le maravillaba su capacidad para crear algo de la nada. Ese chico era Chris Anderson, antiguo redactor jefe de la muy apreciada revista Wired y actual director de su propia empresa de fabricación de drones.

Con el paso de los años, los inventos de Fred Hauser inspiraron a Anderson. Y lo hicieron hasta tal punto que decidió mejorar el sistema de aspersores para jardín de su abuelo. Adquirió un conjunto de sensores por Internet para medir la hidratación del terreno y los integró en los aspersores. También recopiló datos de la información meteorológica local y desarrolló una sencilla aplicación para móviles con la que podía controlar el proceso de riego.

El proceso de producción animó a Anderson a incluir una tesis excepcionalmente atrevida en su libro titulado: Makers: The New Industrial Revolution. En ella afirmaba que vivimos en la era de la nueva revolución industrial, una revolución que es impulsada por nosotros mismos. La gente corriente.

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La tercera revolución industrial

En el siglo XVIII, la primera revolución industrial nos aportó la máquina de vapor y todo tipo de máquinas que liberaron a la gente de los trabajos físicos que hasta entonces realizaban. Esta revolución cambió el mundo.

Con la segunda revolución (a finales del siglo XIX) llegó la dinamita, la ametralladora y el teléfono. Nos trajo la electricidad y volvió a cambiar el mundo.

Con la tercera revolución llegó Internet

La tercera revolución industrial nos ha traído la red Internet, la tecnología Wi-Fi, los smartphones y las tabletas. Nos ha animado a explorar y explotar el potencial del mundo digital. Al principio, la finalidad de todo esto era distribuir información (a través de sitios web, revistas electrónicas y libros electrónicos) mediante comunicaciones (redes sociales) y servicios como la banca.

Sin embargo, Anderson cree que solo desde principios del siglo XXI es cuando la tercera revolución industrial ha comenzado a tomar un verdadero impulso. Y esto se debe a los denominados creadores.

Todos conocemos a esos fanáticos y manitas que prefieren crear sus propios comederos para pájaros en lugar de comprar uno en el supermercado local. O a esos aficionados al bricolaje que disfrutarían desmontando todas las piezas de una batidora para intentar “mejorarla aunque sea solo un poco”. Pero la nueva generación de creadores utiliza tecnologías modernas (como la impresión en 3D o microordenadores como el Intel Galileo o Intel Edison) para desarrollar nuevas soluciones y productos.

Los manitas solían sentarse en sus talleres con la intención de divertirse desarrollando sus propias creaciones. Nadie podía ver lo que estaban creando. En cambio, el movimiento de creadores utiliza todo el potencial que ofrece Internet. Los creadores no solo se entretienen en sus talleres, sino que también lo hacen en línea y comparten públicamente sus creaciones.

Por ejemplo, uno de los usos más impresionantes del microordenador Intel Galileo fue el que hizo de él un grupo de inventores polacos (probablemente Anderson les denominaría creadores). Krzysztof Kanawka, Adam Piech y Maciej Mickiewicz formaron el equipo Hevelius y construyeron una sonda estratosférica que ascendió hasta el borde del espacio.

¿Que es el movimiento de creadores?

En su libro Makers: The New Industrial Revolution, Chris Anderson describe el movimiento de creadores de la siguiente forma:

“(…) el movimiento de creadores comparte tres características, que en mi opinión, son transformadoras: 1. Son gente que utiliza herramientas de escritorio digitales para crear diseños y prototipos de nuevos productos (“autodidactas digitales”). 2. Es una tendencia cultural para compartir esos diseños y colaborar con otras personas de comunidades en línea. 3. Se utilizan estándares de archivos de diseño comunes para que cualquier persona, si así lo desea, pueda enviar sus diseños a los servicios de fabricación comercial para su producción a cualquier escala, tan fácil como si lo fabricaran en su propio escritorio”.

Pero, ¿cómo se lleva esto a la práctica? Echemos un vistazo a una campaña cualquiera de Kickstarter.

Por ejemplo, Sesame: un proyecto cuyo objetivo es sustituir las tradicionales llaves de nuestras casas. El kit consta de una copia impresa en 3D de un cierre que se adapta a la cerradura de la puerta y su correspondiente aplicación móvil. La aplicación se comunica con este cierre para que la puerta se abra simplemente tocando la pantalla del dispositivo sin tener que sacar las llaves de nuestra bolsa. Las conexiones se codifican para evitar que cualquier extraño pueda entrar en la casa.

A través de Kickstarter, el equipo de Sesame pretendía conseguir 100.000 dólares para poder llevar a la práctica su idea. Hasta ahora, ya han conseguido más de 800.000 dólares.

Este es uno de los mejores ejemplos del movimiento de creadores que está en marcha: la gente que con ideas y con conocimientos sobre como crear un prototipo se está preparando para comenzar la producción en serie.

El abuelo de Chris Anderson no tuvo la oportunidad de fabricar y vender su propio sistema de aspersores. Todo lo que pudo hacer fue patentar su invento y cobrar por el uso que se hacía de él.

Gracias a las tecnologías de hoy día, podemos crear casi cualquier cosa.

En la actualidad, con las impresoras 3D podemos crear circuitos eléctricos sin salir de casa. (ima. Voxel8)
En la actualidad, con las impresoras 3D podemos crear circuitos eléctricos sin salir de casa. (ima. Voxel8)

Entre un piano de plátanos y una prótesis biónica

Aún disponiendo de las infinitas posibilidades que nos ofrecen las tecnologías, muchos de los objetos que se crean suelen ser algo decepcionantes o poco interesantes.

En sus conferencias, empresas como Google e Intel están habilitando cada vez más “zonas de creadores” especiales. En estas zonas se muestra una amplia variedad de inventos de todo tipo. Entre estos inventos se incluyen un piano de plátanos (los plátanos se tocan como si fueran las teclas de un piano y reproducen los sonidos de este instrumento), un torpe robot que intenta hacer botar una pelota de ping-pong y una corbata con LED que parpadea al ritmo de la música.

Entre la gran cantidad de soluciones irrelevantes o soluciones que han fracasado totalmente, nos encontramos con varios inventos muy prometedores. De hecho, a la competición por etapas Make It Wearable de Intel se presentó un ingenioso sistema para separar el trigo de la paja.

Entre las propuestas finalistas de la primera edición se incluían soluciones tan notables como una económica prótesis de brazo biónico que utiliza el microordenador Intel Edison y el sistema de análisis y entrenamiento polaco Snowcookie diseñado para esquiadores.

Tenemos todo el conocimiento que nos ofrece Internet a nuestra disposición, así como acceso a componentes electrónicos increíblemente baratos. Como creadores, el único límite que tenemos es nuestra propia imaginación.

Haz clic aquí para saber más sobre las propuestas de los creadores que llegaron a la final del concurso Make It Wearable de este año.

(Imagen principal: presentación de invento en el Art Center College of Design de Pasadena. ¿Se pueden utilizar las uñas postizas con tecnología moderna para realizar, por ejemplo, funciones de comunicación complejas? ¿Puedes utilizar los smartphones para dar órdenes complicadas simplemente tocando la pantalla? La inventora que aparece en la fotografía presenta prototipos que desarrolló con su amiga para demostrar que sí es posible).

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