El acceso lo es todo

La inteligencia artificial ayuda a la sociedad de tres modos distintos

La inteligencia artificial ayuda a los agricultores, los médicos y al personal de rescate a tener un efecto positivo en la sociedad.

La inteligencia artificial (AI) está presente en muchos gadgets, como smartphones y termostatos inteligentes, que aportan comodidades modernas a nuestra vida cotidiana. La AI también se está utilizando cada vez más para afrontar los retos sociales más importantes.

La AI es una rama de la informática donde las máquinas pueden sentir, aprender, razonar y adaptarse al mundo real, aumentando las capacidades humanas y automatizando las tareas tediosas o peligrosas.

Algunos expertos creen que tiene potencial para desencadenar una importante revolución social.

“La inteligencia artificial impulsará la raza humana”, afirmaba Narendra Modi, Primer Ministro de la India, este mes en Nueva Delhi durante la explicación de una nueva iniciativa gubernativa electrónica que utiliza la tecnología para crear oficinas sin papeles.

“Más adelante se debatirá si esto provocará o no la pérdida de puestos de trabajo. Pero los expertos afirman que la AI ofrecerá grandes posibilidades de creación de empleo”, comenta Modi, y añade que la influencia de la AI sigue en aumento y tiene potencial para transformar las economías.

Sin embargo, muchos innovadores tecnológicos (incluidos el físico Stephen Hawking, el fundador de Microsoft Bill Gates y el fundador de Tesla Elon Musk) advierten que la humanidad podría perder el control de las máquinas superinteligentes y la AI podría ser más perjudicial que beneficiosa.

La evolución de una raza superior de máquinas se lleva debatiendo desde mediados de los años 50 cuando comenzó la investigación sobre la AI.

El difunto Hubert L. Dreyfus, un profesor de filosofía de la Universidad de California en Berkeley, cuestionó las grandes expectativas que se habían depositado en la AI, argumentando que las máquinas carecen de la intuición necesaria para competir con la inteligencia humana.

“Las expectativas y esperanzas que actualmente hay en relación con el progreso de modelos que aporten inteligencia a los ordenadores es como estar convencido de que el hecho de trepar a un árbol supone un gran avance hacia la conquista de la Luna”, explica Dreyfus en su libro Mind Over Machine: The Power of Human Intuition and Expertise in the Era of the Computer, publicado en 1985.

En las últimas tres décadas, la energía que se ha destinado a la AI ha ido aumentando progresivamente. Muchos investigadores coinciden en que la AI puede ser inteligente sin tener que estar dotada de sentidos, que es el temor que hay en torno a la nueva tecnología: la diferencia entre inteligencia y autonomía.

“En un sentido muy limitado, estos sistemas son ‘más inteligentes’ que las personas, pero su experiencia se aplica a un dominio muy restringido y tienen muy poca autonomía”, comenta Yann LeCun, director de investigación de AI de Facebook, en la revista Popular Science. “En realidad no pueden ir más allá de la tarea para la que fueron diseñados”.

Cada vez son más las aplicaciones de AI que mejoran activamente las vidas de las personas y generan un cambio positivo en el mundo.

En el pasado Festival Interactivo SXSW de 2017, Diane Bryant, por entonces Vicepresidenta Ejecutiva y Directora General del Grupo de Centros de Datos de Intel, afirmó que la AI puede ayudarnos a gestionar el uso de los recursos limitados, a mejorar la exploración científica y a fomentar la inclusión social y el respeto a los derechos humanos en todo el mundo.

“La AI desencadenará una transformación social similar a la revolución industrial, digital e informativa”, explicaba Bryant a los asistentes al SXSW.

También comentó que la AI está en pleno auge gracias a tres elementos fundamentales: el cloud computing que permite un fácil acceso al rendimiento informático y al almacenamiento de datos; la conectividad que permite una rápida transición de datos, y la Ley de Moore, que establece unas mejoras continuas en el rendimiento informático a un bajo coste.

Reestructurando la agricultura

Uno de los sectores en los que la AI podría tener un mayor impacto es en la producción de alimentos, una industria que debe afrontar el rápido crecimiento de la población mundial, la competencia por los recursos naturales y el estancamiento de la productividad agrícola.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) calcula que la población mundial aumentará hasta llegar a los 9,7 mil millones de habitantes en 2050. En una época en la que los terrenos agrícolas disponibles son cada vez más limitados, los agricultores se verán obligados a aumentar sus cosechas en un 50 % aproximadamente.

Entra y descubre FarmLogs, una aplicación de gestión agrícola que utiliza datos y tecnología para ayudar a los agricultores a monitorizar sus terrenos de cultivo, realizar un seguimiento del tiempo y obtener información detallada sobre el estado del terreno mediante imágenes históricas de satélite que les permiten calcular el crecimiento irregular de las plantas.

“La agricultura ha cambiado realmente para siempre”, afirma Jess Vollmar, agricultor de Míchigan y cofundador de FarmLogs. “La siguiente ola de transformación en este sector vendrá de la ciencia de datos, que aplica la nueva información del mundo que tenemos a la agricultura y ayuda a los agricultores a utilizarla para sacar el máximo partido de cada acre que cultivan”.

El análisis de datos en tiempo real ayuda a los agricultores a aumentar los beneficios y el rendimiento de sus cosechas. Con el analizador de datos del terreno de FarmLogs, los usuarios rápidamente podrán comparar los posibles beneficios con variables como el tipo de terreno y las zonas climáticas.

Mejorando el diagnóstico del cáncer

El cáncer es un diagnóstico aterrador. La espera de los resultados de la biopsia es estresante, pero la AI puede ayudarnos a acelerar el proceso de diagnóstico y tratamiento.

En colaboración con distintos líderes del sector sanitario, 2020 es el año en el que Intel se ha marcado como objetivo para crear una medicina de precisión de un solo día para pacientes oncológicos, lo que significa que ir al médico, obtener un diagnóstico y recibir un plan de tratamiento personalizado se podrá hacer en tan solo 24 horas.

El proyecto está impulsado en parte por Bryce Olson, un paciente que superó un cáncer de próstata y director de marketing global de Intel, cuyo cáncer remitió tras someterse a distintas pruebas moleculares específicas con el objetivo de crear un plan de tratamiento personalizado.

Conocida como medicina de precisión, este tipo de tratamiento de cáncer se basa en la secuenciación genómica del cáncer, el historial médico, el estilo de vida y muchos otros factores del paciente.

“Descubrimos que mi cáncer utilizaba una vía de señalización celular que el tratamiento convencional no fue capaz de frenar”, afirma. Con los datos de ADN en la mano, Olson encontró un ensayo clínico en Los Ángeles que le iba como anillo al dedo a las particulares características de su cáncer.

Con un sistema informático de alto rendimiento, los oncólogos podrán utilizar la AI para comparar los resultados de la prueba molecular del paciente con una amplia base de datos de casos anteriores. Una vez obtenidos los resultados, el médico utiliza los datos de esta investigación para elaborar un plan de tratamiento personalizado para cada cliente, y todo en un solo día.

Según la revista Wired, “en el mundo de la atención sanitaria, la inteligencia artificial aún se encuentra en sus primeras etapas“. “Pero la idea se está propagando”.

Manteniendo a los niños seguros

Según el Departamento de Justicia de EE.UU., la tecnología digital permite a los depredadores crear, acceder y compartir imágenes de pornografía infantil por todo el mundo con mayor facilidad.

La explotación en línea está descontrolada según el National Center for Missing and Exploited Children (NCMEC). Solo en 2016, su CyberTipline recibió 8,2 millones de informes relacionados con imágenes abusivas, embaucamiento por Internet, trata y abuso.

Aunque es posible que la tecnología haya contribuido a generar este problema, la AI puede ser parte de la solución.

“Dado que el volumen de casos sigue aumentando, debemos ser más y más eficientes”, afirma John Clark, Presidente de NCMEC. “Sin duda, la tecnología tiene que ser la protagonista”.

NCMEC escanea sitios web en busca de contenidos sospechosos, almacena enormes volúmenes de datos, realiza distintos tipos de consultas y comparte estos datos a través de las aplicaciones de la organización. La AI también ayuda a automatizar y acelerar el proceso.

“Aunque aún nos encontramos en las fases iniciales, los resultados prometen reducir, hasta cierto punto, los típicos plazos de 30 días (que se necesitaban para elaborar un informe) a tan solo uno o dos días. Y para un niño que se encuentra en una situación vulnerable, un plazo de 28 o 29 días es literalmente una eternidad”, comenta Clark.

Aunque el temor a las consecuencias negativas no desaparece, la AI está demostrando que puede aportar enormes ventajas a la sociedad.

“La AI puede realmente mejorar la humanidad”, afirma Bryant de Intel. “Tiene potencial para tener un efecto positivo y duradero en el mundo”.

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